viernes, 6 de febrero de 2015

ORIGEN DEL 
SISTEMA SOLAR Y DEL PLANETA TIERRA

Material de Lectura N° 08

Mientras las estrellas enriquecían los cielos que las habían creado, éstos dieron origen a nuevas generaciones de estrellas, y estas descendientes poseían suficiente riqueza para construir mundos concomitantes, con mares de sal y pozos de cieno, con montañas y desiertos y ríos de oro.
        En su nacimiento hace unos cinco mil millones de años, la estrella que es nuestro Sol surgió de una vasta nube de hidrógeno frío y viejo polvo de estrellas en una región escasamente poblada de la Vía Láctea. Cualquier perturbación, como por ejemplo la onda expansiva de una explosión estelar cercana, debió de tener repercusiones en aquella nube y precipitó su desplome: átomos muy dispersos gravitaban en pequeños racimos que a su vez se agruparon  y siguieron juntándose a una velocidad cada vez mayor. La súbita contracción de la nube aumentó su temperatura y la hizo girar. Lo que había sido una expansión difusa y fría de forma indeterminada era ahora una “nebulosa protosolar” densa, caliente y esférica, a punto de nacer como estrella.

          La nebulosa se aplastó formando un disco con un abultamiento central, y allí,  en el corazón del disco, nació el Sol. En el momento en el que el Sol inició su fusión auto destructiva de hidrógeno en el infierno de su núcleo, a muchos millones de grados, el empuje hacia afuera de energía detuvo el desplome gravitatorio hacia adentro. A lo largo de unos cuantos millones de años, el resto del Sistema Solar se formó con el gas sobrante y el polvo que rodeaba al Sol recién nacido.
          El polvo ubicuo del Sistema Solar primitivo –motas de carbón y de silicio, moléculas de amoniaco, cristales de hielo- se unió poco a poco formando “planetésimos”, que eran las semillas o las primeras fases de los planetas.
          Al tiempo que se ensamblaban, los planetas afirmaron su individualidad, pues cada uno incorporó las sustancias singulares de su emplazamiento en la nebulosa. En la zona más calurosa, al lado del Sol, Mercurio se materializó a partir, sobre todo, de polvo metálico, mientras que la Tierra y Venus maduraban allí donde proliferaban el polvo de roca y también de metal. Más allá de Marte, decenas de miles de planetésimos rocosos se aprovecharon de abundantes suministros de carbono, pero no lograron amalgamarse para formar un planeta importante. Estos rebaños de mundos sin terminar, llamados “asteroides” aún vagan por la amplia región situada entre Marte y Júpiter, y su territorio,  el “cinturón de asteroides”, marca la gran línea divisoria del Sistema Solar; en la parte más cercana al Sol se extienden los planetas terrestres; en la parte lejana, crecieron los gigantes fríos y gaseosos.
          Los planetésimos a mayor distancia del Sol y a temperaturas inferiores asimilaron provisiones de agua helada y unos componentes que contenían hidrógeno. El primero en alcanzar unas proporciones apreciables atrajo después grandes cantidades de gas de hidrógeno y lo conservó, y de este modo se formó Júpiter, el planeta colosal cuya masa es el doble que la de todos los demás juntos. Saturno también se agrando con gas. Más alejados del Sol, donde el polvo era aún más frío y escaso, los planetésimos tardaron más en desarrollarse. Para cuando Urano y Neptuno  hubieron alcanzado suficiente masa para abastecerse de hidrógeno, la mayor parte de ese gas ya se había disipado. A un paso de Plutón en el llamado cinturón de Kuiper solo había fragmentos de roca y hielo.
          Durante el periodo de formación de los planetas, por todo el joven Sistema Solar, volaban proyectiles. Los mundos pequeños y distintos chocaban, cuerpos de hielo se estrellaban contra la Tierra y desalojaban varios océanos de agua. Lluvias de cuerpo rocosos causaban incendios y destrucción. A este proceso Iván Zafronov, físico ruso lo llamó la Teoría de la Acreción (crecimiento).

          Uno de estos cataclismos, hace cuatro mil quinientos millones de años, un cuerpo volador, aproximadamente del tamaño del planeta Marte (aproximadamente la mitad de grande que el tamaño de la Tierra) cayó sobre nuestro planeta. El impacto  y el levantamiento lanzaron desechos fundidos al espacio próximo, donde orbitaron como un disco antes de enfriarse y fundirse para formar la Luna.

          La violencia de este periodo de acreción disminuyó poco después, hace unos cuatro mil millones de años, en un paroxismo final expresivamente “el último gran bombardeo”. En aquellos tiempos remotos, muchos planetésimos todavía errantes se estrellaron contra planetas existentes. Infinidad de otros cuerpos pequeños fueron expulsados por la fuerza, en virtud de   las interacciones gravitatorias con los planetas gigantes, fuera del Sistema Solar exterior.[1].


ESTRUCTURA DEL PLANETA TIERRA.


Con el paso del tiempo la Tierra se fue enfriando, formándose una costra negra con el material menos denso que flotaba, este material menos denso estaba formado mayormente por aluminio y sílice, minerales  que existen en mayor  cantidad en la superficie del planeta.
Los materiales más densos y más pesados se hundieron, bajando al fondo del planeta, estos materiales fueron el  Níquel y el Hierro. Debido a la presión, el calor,  a la gravedad y al peso de las capas superiores el núcleo se fue condensando formándose un núcleo interno sólido, rodeado por una capa de una consistencia casi líquida.
Entre la costra superficial bastante delgada y el núcleo sólido y liquido, se formó una capa intermedia llamada los mantos, masa de minerales, rocas y otros elementos  Esta es una capa en constante movimiento debido a las corrientes de convección que se elevan del núcleo, y son las que dan vida  geológica al planeta,  son la causa del movimiento de las placas tectónicas, la formación de los continentes y de las catástrofes sísmicas del planeta.


[1] SOBEL, Dava. Los Planetas. Ed. Anagrama. Barcelona.  2006. 

domingo, 7 de diciembre de 2014

Mi primer post o entrada

Este es el contenido de mi primer post o entrada, que es información que se publicara en mi blog



este es un ejemplo de acciones sin una planificación a futuro y las acciones posteriores a la ejecución. deja tus opiniones en los comentarios.